El alumnado de 4.º de Primaria acompañados por Cristina y Ana han disfrutado de una fantástica estancia de dos días en el albergue de La Incera, en el Valle de Soba, una experiencia llena de aprendizaje, convivencia y contacto con la naturaleza.
Antes de llegar al albergue realizamos una interesante parada en el Centro Ictiológico del Asón, donde pudimos conocer mejor la fauna fluvial de nuestra región y descubrir la importancia de la conservación de los ecosistemas acuáticos.
A nuestra llegada al albergue fuimos recibidos con gran cariño por Juan, Quique, Roberto e India, quienes nos acompañaron durante toda la estancia y consiguieron que nos sintiéramos como en casa desde el primer momento. Tras instalarnos, participamos en divertidos juegos de presentación que nos ayudaron a conocernos mejor y a crear un gran ambiente de grupo. Después de un rato de tiempo libre llegó la hora de la comida, momento perfecto para reponer fuerzas.
Por la tarde visitamos una ganadería de la zona, donde aprendimos aspectos muy interesantes sobre el trabajo diario en el medio rural y la importancia de la ganadería para la comarca. Después disfrutamos de tiempo libre para jugar y compartir momentos con los compañeros antes de la cena. La jornada terminó con unos entretenidos juegos nocturnos, donde más de uno se llevó algún susto.
Al día siguiente realizamos una ruta por el entorno natural del Asón. Durante el recorrido aprendimos muchas curiosidades sobre la fauna y la flora de la zona, descubriendo algunos de los tesoros naturales que alberga este espectacular paisaje cántabro. Tras la excursión, compartimos una comida en un parque antes de emprender el regreso al colegio.
La vuelta estuvo marcada por la satisfacción de haber vivido una experiencia inolvidable y también por la pena de tener que despedirnos de un lugar y de unas personas que nos hicieron sentir tan bien acogidos. Algunos venían agotados por haber dormido poco la noche anterior. Queremos agradecer especialmente a Juan, nuestro cocinero, por su excelente trabajo y por el cariño con el que nos atendió durante toda la estancia. Del mismo modo, agradecemos a Quique, Roberto e India su dedicación, entusiasmo y cercanía.
Sin duda, han sido dos días llenos de aventuras, aprendizaje y convivencia que permanecerán durante mucho tiempo en el recuerdo de todos.

